viernes, 26 de febrero de 2010

jueves, 25 de febrero de 2010


Son las doce, la última campanada anuncia que es la hora de la despedida

Mis ojos preguntan si te vas. Los tuyos asienten.

En mi corazón desea que te quedes un poco más, pero sé que tienes que partir.

Te alejas, contigo te llevas parte de mí.

Espero de pie, te vuelves varias veces a mirarme, saludo al viento y sigo firme.

No te veo, ya te has ido, hay un vacío en mi vida.

Sólo pienso en la próxima vez que nos veamos y en el regreso voy sonriendo; pronto estaré contigo.

miércoles, 24 de febrero de 2010

¿Qué miras?


Descanso entre tus brazos, de tantas horas de pasión.

El cansancio se apodera de mi cuerpo y cierro los ojos, vuelvo a soñar contigo, no quiero hacerlo, tengo que disfrutar más, no hay tiempo.

Hay un vacío en mi mente, en el silencio escucho mis propios sonidos que me hace despertar.

Abro los ojos lentamente, veo tus ojos negros que miran a los míos y sonríes.

¿Qué miras?- pregunto.

A ti, espero a que te despertes y fuera yo tu primera imagen-dijiste sonriendo, me gusta verte tu ojos soñolientos, tu boca, tu sonrisa, soy feliz viéndote.

jueves, 18 de febrero de 2010

quiero




Quiero que me oigas, sin juzgarme.

Quiero que opines, sin aconsejarme.

Quiero que confíes en mi, sin exigirme.

Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi.

Quiero que me cuides, sin anularme.

Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.

Quiero que me abraces, sin asfixiarme.

Quiero que me animes, sin empujarme.

Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.

Quiero que me protejas, sin mentiras.

Quiero que te acerques, sin invadirme.

Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,que las aceptes y no pretendas cambiarlas.

Quiero que sepas, que hoy,hoy podés contar conmigo.

Sin condiciones.
Jorge Bucay


sábado, 9 de enero de 2010

Una tela de araña sostiene unidos dos juncos, encima de ella unas gotas del agua están depositadas.

Con el paso del tiempo, el peso del agua hace que la tela de araña se resienta y dejé de sostener a los juncos.

Las gotas de agua han desaparecido, pero la tela ya está rasgada y los juncos rotos.

domingo, 20 de diciembre de 2009

MI RANA LUPITA

Vean ustedes señores, si es un sitio lógico para quedar con mi amada Lupita una fuente blanca con agua de color marrón y llena de barro, al lado de un periódico.

Aquí me ven, en una fuente pequeña y caliente. ¿Por qué estará tan caliente?

Mis ancas están encogidas y no puedo estirarlas, ¡qué fuente tan incomoda!

¿Cómo se meterá aquí? No cabemos los dos. Bueno, la llamo y no me oye; buscaré un móvil para llamarla y cambiar de sitio.

¿Qué olor es éste, qué son estas burbujas? El olor me es tan familiar, ¿no será de Ramona, la vaca de Cristóbal?

No sé, no sé, el aroma me recuerda a Juan Valdez, el de Colombia, jajaja… viejos recuerdos.

Voy a buscar a Lupita antes de que se me arruguen mis principescos pies.

martes, 8 de diciembre de 2009

CRISTALES ROTOS



Una puerta entreabierta, un lugar de encuentro, entro en su casa y la puerta estaba abierta.

Un silencio reinaba en la casa, en el pasillo había rastro de ropa de el y de una mujer, mis pies van pisando la ropa y termino en su habitación le encuentro desnudo abrazado a ella.

No puedo creer lo que vi. La ira, el engaño, la injusticia y la indignación llenaron en mi mente.

Al dar marcha atrás, tropecé con el espejo de pie, cientos de cuchillas frías como el hielo caen al suelo. Mi rostro estaba reflejado roto en mil de pedazos como mi corazón. Una lágrima mía se desprendió de mi mejilla y se deslizo hacia el espejo roto y con el contacto se convirtió en sangre. Su cara fue la última imagen que quedo grabada en el espejo.

Pasee por el río mientras comía las trufas y la sal de mis lágrimas, observe el río quieto, silencioso, testigo de una gran decepción.

Al día siguiente, con la mente mas clara, pensé y analicé la situación, quedamos en su casa y ¿Por qué todo esto?

Le llame para decir que algo me surgió en el último momento y el contesto que no estaba en casa.

Un silencio reino, ambos sabíamos que mentíamos

Pasó el tiempo y la distancia entre nosotros creció cada vez más

Un día me di cuenta que ya no me importaba, no era nadie en mi vida, en ese momento oí el sonido de una puerta al cerrar que fue la de mi corazón.